DISCURSO DEL PRESIDENTE PETRO EN ASAMBLEA GENERAL DE LA ONU

La intervención del jefe de Estado colombiano en el tema de las drogas y el medio ambiente cambia el paradigma de la "co-responsabilidad" hacia otro donde se reconozca que las raíces de estos problemas están en los "países del norte industrializado".

Septiembre 21 del 2022

El discurso pronunciado por el Presidente de la República Gustavo Petro ante la plenaria de la 77 Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas (ONU) marcará muy seguramente un "antes y un después" en las relaciones internacionales de Colombia.

Para los críticos de Petro, es una ruptura con la tradicional posición diplomática y moderada de nuestros gobiernos, que privilegia la "co-responsabilidad" en el problema del medio ambiente y las drogas, lo que, en opinión de éstos, facilitaba la cooperación internacional y la materialización de proyectos concretos en nuestro territorio.

Sin embargo, para otros, el costo de estos proyectos financiados por la comunidad internacional, es para Colombia muy alto, en términos de vidas humanas, deuda externa y daño medioambiental. Y estos costos se nos imponen ya que implícitamente se asume que los mayores responsables de las drogas ilícitas -y del daño colateral en el ambiente- son los colombianos, y por ello, se justificó durante décadas que la guerra se libre más acá que en "los países ricos del hemisferio norte".

Pues bien, el discurso del Presidente Gustavo Petro expone este paradigma, constata el fracaso de la "guerra contra las drogas" en sus 40 años de implementación, denuncia la "hipocresía" de querer salvar las selvas y al mismo tiempo promover el uso de químicos a gran escala como el glifosato para "acabar con la mata de coca" o no proveer los fondos necesarios para la protección y cuidado de la selva amazónica, por citar un ejemplo.

Además, el discurso del jefe de Estado colombiano evidencia que la raiz del problema de las drogas y del medio ambiente está en "los países ricos del norte", que promueven una cultura del consumismo generando enormes vacíos emocionales en sus poblaciones, y una "adicción al petróleo, al carbón"... y sobre todo, "una adicción al dinero y al poder"; lo que al final, puede destruir a toda la humanidad.

El efecto conjunto de estas denuncias es uno: coloca a Colombia en una posición de "autoridad moral" frente a las fallidas políticas de la lucha contra las drogas y las políticas de protección del medio ambiente, lo que abriría posibilidades para reconfigurar las relaciones internacionales del país bajo el compromiso de proteger no sólo las selvas sino a toda la humanidad.

A continuación reproducimos el discurso del mandatario colombiano.