79 RANAS VENENOSAS DE LEHMANN FUERON DEVUELTAS A SU HÁBITAT

El proceso de rehabilitación de las ranas fue realizado por un grupo experto de biólogos de la Universidad del Valle.

24 de Junio del 2020

Hace un año un gran número de ranas venenosas de la especie Oophaga lehmanni, fueron extraídas de su entorno natural por traficantes de fauna silvestre para ser vendidas en el exterior. Ahora, estas llamativas ranas regresaron a su hábitat luego de pasar por un largo proceso de rehabilitación. La CVC, Parques Nacionales Naturales y la Universidad del Valle, fueron los encargados de devolverlas a su entorno natural.

El proceso de rehabilitación de las ranas fue realizado por un grupo experto de biólogos de la Universidad del Valle. Por varios meses se les evaluó su estado de salud, mientras se buscaban zonas seguras dentro del que fue su hábitat natural para ser reintroducidas.

Luego de esta reintroducción, las ranas venenosas de Lehmnann serán monitoreadas mensualmente con el propósito de observar cómo ha sido el proceso de adaptación a estas zonas, detallar su comportamiento y observar si se ha dado apareamiento.

Recordemos que la rana venenosa de Lehmnann es una especie endémica la cual se encuentra únicamente en el Pacífico Vallecaucano y Chocoano. Es reconocida por sus colores brillantes como lo son: el amarillo, rojo o naranja con franjas negras y mide aproximadamente 3,5 centímetros.

Debido a la importancia de esta especie, la CVC emprendió desde hace varios años un trabajo para su conservación en compañía de la Universidad del Valle y otros actores sociales que están comprometidos en ser los ojos guardianes de la Oophaga lehmanni y así evitar el tráfico ilegal y su extinción.

"La rana venenosa de Lehmann se encuentra en un estado crítico de amenaza y de acuerdo con los estudios hechos por la Universidad del Valle, la población está muy disminuida en toda el área endémica donde habita esta especie; por lo tanto, hay que cuidarla" comenta, Gustavo Alberto Trujillo, Biólogo de la CVC.

La CVC recuerda que la caza y el tráfico ilegal de fauna silvestre están prohibidos y son penalizados por las leyes colombianas; por eso invita a toda la ciudadanía a dejar en su hábitat todas las especies de la fauna silvestre, a disfrutarlas sin interrumpir su papel en la naturaleza y a no poner en peligro su integridad.